Esteban Garcia Quevedo, Comunicador social Copiapino: “Una cuenta Pública 2024 para el olvido”

Un presidente nervioso e impreciso, preparó durante una semana un discurso irrelevante y sin contundencia, a sabiendas que está jugando los descuentos y más encima va perdiendo, se presentó a una nueva cuenta pública dando la cara al país con un discurso preparado sólo para su sector más fiel, el FA.

Con una agenda legislativa que no alcanza el 50% de efectividad, ni proyectos alternativos para la anhelada reforma de pensiones y la reforma a los impuestos que ya fue rechazada el año pasado. Dentro de los principales logros de este gobierno se cuentan:

  • El aumento del Sueldo Mínimo a $500.000, materializado en la Ley 21.578 y el cual se hará efectivo a partir del 1 de julio de este año.
  • Ley Papito Corazón, cuyo mensaje presidencial se refundió con otras iniciativas parlamentarias. La Ley 21.484, a un año de su vigencia, ha conllevado que el pago de pensiones de alimentos con cargo a los ahorros previsionales sea de 52 mil millones de pesos.
  • También destaca la Ley 21.546, la cual habilitó el cierre de la Fundición Ventanas. Este proyecto habilita a Codelco para tratar los productos de la pequeña y mediana minería de la Enami en instalaciones distintas. Es decir, se relocalizaría la fundición a otro sitio en donde no afecte a la ciudadanía.
  • La ley corta de Isapres, la cual le da un respiro a la industria y crea un mecanismo para que las Isapres paguen su deuda con sus afiliados y, de este modo, cumplan con el fallo de la Corte Suprema.
  • La implementación de la Ley 40 Horas, el Copago Cero en la red pública de salud, el aumento de la Beca BAES y su extensión, por primera vez, a los meses de verano para los practicantes.
  • Inclusión con el reconocimiento que implica la Ley TEA.
  • También nuevas oportunidades económicas fruto de la política en materia de litio e hidrógeno verde.

Sin embargo, en medio de la crisis de seguridad y migratoria, las principales medidas anteriormente dichas pasan a segundo plano. Y es que el Gobierno de Boric se jacta de ser el que más leyes de seguridad han realizado desde el retorno de la democracia. De hecho, el Ministerio del Interior contabiliza que han habido 55 proyectos de seguridad que han sido despachados por el Congreso durante esta administración. Pero el impulso de estas leyes ha traído críticas entre las propias filas del oficialismo. Para el caso de la Ley Naín-Retamal hubo resistencia por parte de los parlamentarios oficialistas e, inclusive, desde La Moneda se emitió una minuta que calificó al proyecto como “gatillo fácil”, además de la revaloración de la institución de carabineros, que el FA quería refundar en medio de la crisis social, alcanzando una fama mal habida que los situaba cercanos a los problemas de la gente y que los catapultó a ser gobierno con una actuación digna de un premio Oscar.

El drama de seguridad se mezcla con la controversia de los indultos, bien conocido es el caso de Luis Castillo, el delincuente de Copiapó, que amparado por un partido político fue catalogado como héroe de la primera línea. El indultado “insurrecto” el mismo que fue condenado en 2021 por seis delitos de desórdenes públicos, cuatro delitos de robo en lugar no habitado, tres delitos de daños simples y un delito de daño calificado.

Finalmente, en diciembre del año pasado, este indultado fue detenido en Copiapó con una mujer en el maletero de un vehículo. Por este hecho, Luis Castillo fue condenado el pasado 29 de abril a cuatro años y un día por los delitos de robo con intimidación y violencia y manejo bajo la influencia de estupefacientes. En este caso el presidente finalmente termina reconociendo que se equivocó al otorgar este indulto.

Para nuestra región trató temas de educación, hizo una breve referencia a la crisis de la educación de Atacama y lo mal que lo ha hecho el SLEP que según el propio presidente esta situación no se puede volver a repetir, sin embargo, la crisis en la región continua. También hubo una referencia a la crisis del cierre de la fundición Paipote, dejando un manto de dudas con respecto a su reapertura y su nueva administración.

En materia económica señaló que “el país ha vuelto a crecer, ha vuelto a generar empleos, a traer inversión y superar la inflación». Sin embargo, los atacameños poco sabemos de eso con un desempleo promedio de 9,9% según cifras del INE.

Se comprometió a ingresar en septiembre un proyecto de ley que reemplace el actual sistema de financiamiento de la educación superior, CAE y Fondo Solidario, y le entregue una solución a los cientos de miles de personas endeudadas por estudiar. Es bien sabido que no hay plata para condonar el CAE, ni están los votos en el Congreso para cumplir esa irresponsable promesa de campaña.

En definitiva, los chilenos y chilenas quedamos con un gusto amargo, con un discurso de ensueño, pero sin cimientos. Más de lo mismo, un discurso sin sustento que nos deja con un sentimiento de inestabilidad y pesimismo, al proyectarnos como país, con el miedo de salir a las calles porque un delincuente nos puede arrebatar la vida, pero sobre todo con el sabor amargo de la derrota al saber que todos los políticos son iguales, tanto de izquierda como de derecha, que en Chile una minoría que nos gobierna sólo ven por sus propios bolsillos y dejan a una gran mayoría con el desamparo de no contar con servidores públicos pulcros y honestos que nos lleven por un buen camino. Una cuenta pública para el olvido.

Escrito por Esteban Mauricio Garcia Quevedo, Comunicador social Copiapino y pre candidato a Alcalde por Copiapó.

 

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