Padre Enrique Balzán llamó a valorar las instancias sinodales de la Iglesia

Continuando la catequesis sobre el documento conclusivo del Sínodo sobre sinodalidad, preparada por Monseñor Ricardo Morales, el p. Enrique Balzán siguió con la novena en la fiesta de La Candelaria de Copiapó.

El p. Enrique recalcó que “la Iglesia no se entiende sin ser sinodal, es decir, sin ser un espacio de encuentro humano, donde todos podemos sentir que podemos construir esa Iglesia que el Señor quiere”, agregando: “les invito a darse cuenta de cómo en nuestras comunidades parroquiales tenemos consejos pastorales-parroquiales, consejos económicos, consejos de catequistas, etc. Somos una Iglesia que se entiende en el diálogo y en la escucha mutua” aunque reconoció que hay muchas cosas que mejorar, en más participación, diálogo, y escucha.

Llamó a vencer el individualismo: “no nos salvamos solos, nos salvamos cuando somos capaces de descubrir que unos con otros vamos construyendo un espacio más humano y mas fraterno” y preguntó: “¿Cuántas veces en nuestras reuniones familiares estamos más pendiente del teléfono que de quien tenemos al frente?, y, generalmente, nuestra preocupación por el teléfono tiene que ver con ponernos al día de nuestra cuenta en Facebook o Instagram”.

Finalmente dijo que “la fe no nos impide reconocer que somos diferentes, con nuestras historias, nuestras alegrías y tristezas, y que por otra parte, cada uno va realizando su propio proceso de conversión, en el cual, vamos juntos, en la diferencia, siendo discípulos del Señor”.

Misa en el día de las parroquias

Con las fotos de cada templo parroquial a los pues del altar se celebró la misa en el día de oración por las parroquias, misa presidida por el p. Enrique Balzán junto al p. Francisco Javier Medina y el P. Mauricio Arancibia.

En la homilía, hablando de la figura del rey David, el p. Enrique resalta la fragilidad humana, señalando que “todos caemos y pecamos, todos tenemos que ser humildes”. Dijo que la grandeza de David “fue su capacidad de arrepentirse”, enfatizando que “la flaqueza humana es parte nuestra pero también parte nuestra es la redención, el amor de Dios por nosotros”. “En la caída, que sepamos levantarnos, que sepamos mirar la cara misericordiosa de Jesús en la cruz, pedir perdón y seguir adelante”.

La fiesta continúa en el Santuario, con misas desde las 6 de la mañana y con la novena que continuará hasta el viernes 2 de febrero. Se puede revisar el programa en www.diocesisdecopiapo.cl

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