Los Juramentados de Atacama

La Batalla de Dolores, también llamada Batalla de San Francisco fue un enfrentamiento ocurrido el 19 de noviembre de 1879 entre las fuerzas del ejército chileno y fuerzas aliadas del Perú y Bolivia durante la Campaña de Tarapacá en el marco de la Guerra del Pacífico.

Las tropas chilenas lideradas por el coronel Emilio Sotomayor rechazaron exitosamente las fuerzas aliadas dirigidas por el general Juan Buendía, en las inmediaciones del pozo de Dolores, una región salitrera ubicada entre Pisagua e Iquique. Las tropas chilenas habían desembarcado y conquistado el puerto de Pisagua el 2 de noviembre y se encontraban distribuidas entre el puerto, Hospicio, y la zona alrededor de la línea férrea. Las fuerzas aliadas, remanentes del combate en Pisagua y otras llegadas desde Iquique avanzaron hacia el norte para enfrentar combinadas con tropas de Hilarión Daza a las chilenas. Sin embargo, por razones aún discutidas, las tropas de Daza que iban a reforzar al Ejército del Sur se detuvieron en la quebrada del río Camarones desde donde retornaron a Arica.

Ambos beligerantes no estaban preparados, los aliados marcharon sin provisiones y los chilenos no esperaban el ataque. La batalla ha sido considerada como el avance de la infantería Perú-boliviana rechazado por la artillería chilena. Esta batalla sirvió para consolidar la posición chilena en la región de Tarapacá, obtenida por la toma del puerto de Pisagua, el 2 de noviembre.

“Los Hermanos del Atacama”, 5 amigos de Copiapó que juntos se enrolaron para entregar por Chile sus vidas si fuese necesario, con la promesa de compartir la misma suerte en la guerra: “Si muere uno, que mueran todos.”

Los primeros en caer fueron el Capitán Ramón Vallejos y los subtenientes Vicente Blanco y Andrés Wilson. Este hecho hizo renacer las palabras del Soldado Poeta dedicando el último epitafio en la tumba de sus amigos. “En una tosca cruz que colocamos sobre su tumba escribió con lápiz lo siguiente:

Cayeron entre el humo del combate

Victimas del deber y del honor

¡Denodados y heroicos compañeros!

¡Valientes del Atacama ¡Adiós, Adiós!

Ascendido a Teniente.

Después del Combate de Los Ángeles, es ascendido a Capitán. Al amanecer el 26 de mayo de 1880, el Capitán Torreblanca, junto al otro juramentado, Moisés Arce, se lanzan al frente de sus hombres en la hora de mayor refriega, encontrando entre las armas de los enemigos la inmortalidad, cayendo en medio de las filas enemigas como solo caen los héroes acribillados de balas y bayonetazos.

A los 26 años se cumplía uno de sus más hermosos versos escritos antes de partir:

“Voy a buscar en medio de la Guerra, entre el humo sangriento del combate, una bala piadosa que me mate, o un rayo de luz para mi sien”.

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