Duelo perinatal: dolor silencioso e invisibilizado

Perder a un hijo en gestación o a días de nacer supone un duelo pocas veces reconocido y respetado. ¿Cómo enfrentar un proceso tan personal y doloroso?

“Es el dolor más grande que unos padres pueden sentir». Con estas palabras Cristiano Ronaldo y Georgina Rodríguez comunicaron días atrás la muerte de uno de los mellizos que esperaban, llamando a respetar su privacidad y agradeciendo las muestras de cariño de miles de personas.

Lamentablemente, la realidad de esta pareja se replica a diario en el mundo, en la piel de desconocidos que sufren la pérdida del menor que viene en camino. “La muerte de un hijo en gestación o de un recién nacido es una experiencia dolorosa, muchas veces, acompañada por la invisibilidad en los centros de atención, a nivel familiar y social, quienes no dimensionan el impacto que tiene esta pérdida en los padres que transitan este proceso”, advierte Carolina Pérez, matrona y académica de la carrera de Obstetricia de la Universidad San Sebastián

“Se tiende a creer, de manera errónea, que la muerte de un hijo en gestación o de un recién nacido es solo la partida de ese hijo, sin ponderar que el duelo se atraviesa en muchas otras aristas: los besos que no se darán, las travesuras que no se vivirán, el maravilloso olor a ese hijo que no se conocerá o se sentirá muy poco, así como la madre y/o padre que no se podrá ser”, comenta la académica, quien responde algunas de las tantas dudas que se presentan ante esta situación.

¿Qué es el duelo perinatal?

Es una reacción emocional normal y natural frente a la muerte de un ser querido, en este caso la muerte del hijo desde el periodo intrauterino hasta los 28 días post nacimiento. Este duelo tiene características que lo distinguen de otro tipo de duelo, ya que se superponen muchas perdidas, por ejemplo; la pérdida física del hijo/a, la pérdida del hijo proyectado y la pérdida del rol de madre/padre, entre otros aspectos.

¿Cómo se enfrenta una situación tan difícil como ésta?

No hay una única forma de enfrentarlo. Son tantas y tan válidas como los padres que transitan por el duelo perinatal. Lo importante siempre es respetar los tiempos, los silencios, emociones, con el objetivo de que los padres puedan elaborar y resolver el duelo. A veces hay padres que solo quieren contar lo sucedido y ser escuchados, por el contario hay otros que no quieren hablar y solicitan que respeten su espacio. Lo importante es tener redes de apoyo empáticas y asertivas, que sean capaces de contener, acoger y acompañar a los padres en el proceso hasta aceptar la muerte del hijo.

¿Debería existir mayor conciencia en torno al tema? ¿Es un duelo silenciado?

Se debe trabajar en la concienciación de la población con relación a este tema. Todos los días en Chile mueren hijos en gestación o a los días de nacidos. Los profesionales de la salud y las familias muchas veces evitan hablar del tema con los dolientes, para no generar dolor, tristeza. Si hacemos como que esta muerte no ocurrió o no es importante -ya que quizás el niño no nació o murió a los pocos días de nacido- estamos desautorizando este duelo y todos los sentimientos de los padres. En Chile, cada vez este tema tiene más relevancia. Gracias a Ley Dominga y Mortinato, hemos avanzado con relación a los derechos de los padres que transitan por el duelo perinatal. Aun así, queda mucho por trabajar y educar en torno a este tema tan sensible e importante.

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